[Las fotografías de paisajes y de fauna que aparecen en este Blog (realizadas mediante la técnica del cutrescoping) y los textos que las acompañan están hechos por mi, a menos que se diga lo contrario.

Puedes utilizar las imágenes y hacer referencia a los textos libremente, pero siempre citando la fuente y al autor. Gracias]


Latido Jondo

Cerradas manchas de monte en las sierras de Andújar... apreturas y riscales en Despeñaperros... soledades boscosas y remotas en Hornachuelos... cantos de colirrojo real en los frescos castañares en la Sierra de Aracena... ríos que serpentean entre hondos barrancos cordobeses... robledales donde termina Andalucía... el morir alomado y llano de la Sierra en el extremo norte de Sevilla... bellotas que se caen de las encinas... callejas de pueblos blancos donde cantan las golondrinas... olor a pasto mojado cuando suena la berrea... cigüeñas negras sobre el murmullo de las aguas... bruscos picados de águilas reales... croar de sapos y ranitas en la noche... chillidos de matanza en las frías mañana de invierno... el paso elástico del lince bajo la valla... manto florido de dehesas en primavera.... agostaero de pastos en verano...

Si yo fuera bicho, Sierra Morena sería mi área de campeo. En este blog pretendo compartir con vosotros algunos de los momentos camperos que vivo tanto en esta zona -a retazos salvaje y honda, a retazos domesticada y suave- de Andalucía como en otros variopintos parajes naturales, a veces alejados de la Sierra pero que también forman parte de mi área de dispersión....o a los cuales llego con carácter divagante o accidental....


Bienvenidos!

27 de mayo de 2011

Sierra Morena Deluxe: ÁGUILA IMPERIAL IBÉRICA

Con el propósito de actualizar el blog con mayor regularidad, me he propuesto abrir una “sección” en la que me gustaría acercaros algunas de las criaturas animales y vegetales más interesantes, escasas o representativas de Sierra Morena. Algo así como “las joyas” de la Comarca, aunque como dicha expresión está ya muy vista, me he tomado la licencia de bautizar la sección con un encabezado que más bien suena a cutrerío televisivo, pero que creo transmitirá la esencia del contenido de estas entradas… Y me gustaría empezar con una especie que -además de ser uno de los emblemas de la Sierra- es muy especial para mí, pues me he dedicado profesionalmente a trabajar con ella durante un tiempo. Me refiero al águila imperial ibérica Aquila adalberti.

Tras habérsela considerado al borde mismo de la extinción, su tendencia poblacional es hoy muy positiva, y en la pasada temporada 2010 se batió récord con 279 parejas reproductoras en nuestro país, que sumadas a las 3-5 parejas portuguesas nos aportarán el total mundial de la especie. De todos modos siguen siendo pocas, muy pocas, y ello, unido a la singularidad de ser un endemismo ibérico, hace que afortunadamente sea una de las especies prioritarias para dedicar recursos a su estudio y conservación. ..
En Andalucía contamos en 2010 con 61 parejas, el número más alto desde que se trabaja con la especie y casi el 22% del total nacional. Si excluimos las que habitan en Doñana (9 pp), y la nueva pareja que se asentó hace unas temporadas en La Janda gaditana y que finalmente logró criar con éxito el pasado año, veremos que la mayoría de la población reproductora de águilas imperiales andaluzas la tenemos en Sierra Morena. Además de estos 51 territorios, fuera de nuestra Comunidad Autónoma existen parejas reproductoras en los montes de Badajoz y Ciudad Real que forman parte de la cordillera mariana.


La distribución de la población serrana es desigual: en Jaén podría calificarse de numerosa y bien extendida, pues contamos con territorios desde la sierra de Andújar (donde probablemente se asienta uno de los más densos núcleos ibéricos) hasta allende Despeñaperros. En la sierra cordobesa se vuelve algo más complicada de observar, y las parejas se concentran sobre todo en la sierra de Hornachuelos y en el P.N. Sierras de Cardeña y Montoro y su entorno. La Sierra Morena sevillana alberga un contingente algo inferior al cordobés, distribuido principalmente por parches de abundancia de conejos, y a mi juicio ostenta un buen potencial de crecimiento a corto y medio plazo. Por último, de las serranías onubenses esta rapaz desapareció hace varias décadas.



Pero, en el caso de una rapaz longeva como la Imperial, con maduración sexual tardía (4-6 años como patrón general, aunque cierto es que muchas intentan o consiguen criar antes) y con un acusado proceso de dispersión juvenil, hay zonas de extraordinaria importancia que a veces quedan soslayadas bajo la sombra de las áreas de cría. Y son tanto o más importantes que éstas. Hablamos de las áreas de dispersión.



¿Y qué son las áreas de dispersión? Pues se trata de lugares que ostentan una serie de características que los hacen muy atractivos para los ejemplares jóvenes e inmaduros, de tal modo que numerosos individuos los visitan de modo constante en su etapa pre-adulta, asentándose en ellos durante temporadas de duración muy variable. Tales características pueden resumirse en: abundancia de presas (sobre todo conejos), hábitat adecuado (zonas semiesteparias, de campiña o de dehesa abierta) y ausencia o escasez de parejas territoriales. Estos pájaros inmaduros comienzan su periplo a finales del verano, cuando abandonan el territorio paterno, momento a partir del cual se irán desplazando por las distintas áreas de dispersión de la Península –aunque también se ha constatado el paso al otro lado del Estrecho en algunas ocasiones- hasta que, si sobreviven, se emparejen y asienten en un territorio en el que intentarán criar, finalizando con ello la peligrosa pero necesaria etapa de dispersión natal. Eliminar las amenazas de estas áreas es de vital importancia, ya que casi siempre son utilizadas no sólo por las imperiales sino por otras rapaces amenazadas como el águila perdicera, el milano real, el buitre negro o el águila real. Además, un fenómeno habitual es que poco a poco las águilas vayan asentándose en estas áreas también para criar, dando lugar a nuevos núcleos reproductores.



Las principales áreas de dispersión juvenil de águila imperial de la Península son bien conocidas en la actualidad (vega del Tajo y zonas limítrofes de Madrid-Ávila-Toledo, Campo de Montiel en Ciudad Real, campiña gaditana, Andévalo en Huelva, Castro Verde-Mértola en Portugal y el sur de Badajoz); sin embargo, aunque la Sierra Morena andaluza es reconocida como importante zona de cría de este águila, no hay que obviar que existen en ella también áreas con presencia de individuos inmaduros dispersantes. La más destacada ocupa una pequeña porción de la Sierra Morena sevillana, y forma parte a su vez de la importantísima área de dispersión erróneamente llamada Tierra de Barros, la cual realmente se extiende por la comarca de Campiña Sur de Badajoz. Por esos llanos y cerros sevillanos pasan al cabo del año muchos juveniles, pajizos y dameros procedentes de toda España, que encuentran allí una abundancia de conejo sin parangón en el resto de la Sierra. Ello nos da aún más responsabilidad desde el punto de vista de la conservación de esta emblemática especie.



Sobra decir que el águila imperial es uno de los animales más amenazados de España (catalogada “En peligro de extinción” a nivel nacional) y de Andalucía (“En peligro crítico”). Se ve muy afectada por las electrocuciones y colisiones con tendidos eléctricos, el uso de venenos, la persecución directa (disparos) o la transformación y destrucción del hábitat, negativos factores sobre los que en Sierra Morena y el resto de Andalucía se lleva años trabajando para mejorar la situación de esta y otras especies, con muy buenos resultados especialmente en lo que atañe a la corrección y señalización de líneas y apoyos eléctricos, así como a las campañas de erradicación de venenos.


Además, la escasez de conejos en gran parte de la Sierra, junto a otros problemas relativamente frecuentes –como la caída de nidos- hace que todas las temporadas haya parejas que no puedan sacar adelante a todos o a ninguno de sus pollos; en este marco, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía actúa preventivamente y contempla la recogida o retirada de dichos pollos, que son recuperados y liberados de modo seminatural en otras áreas de la Comunidad, para reforzar así otras poblaciones (como la de Doñana) o reintroducirlos en lugares donde la especie había desparecido hace décadas (comarca de La Janda, donde ya se ha logrado exitosamente el asentamiento de dos parejas). Aunque este tipo de actuaciones son con frecuencia criticadas, la mayoría de los pollos con los que se trabaja indudablemente no saldrían adelante en el campo por sí solos, y además –al liberarse dotados de radioemisor- el estudio sus movimientos ha aportado y aporta valiosa información sobre el uso y la caracterización de zonas de dispersión, además de sobre las amenazas subyacentes en ellas, revelando los lugares y problemas sobre los que es necesario actuar.


Hoy día trabajamos desde distintos frentes para que el águila imperial pueda convertirse en un recurso turístico de importancia para los habitantes de los pueblos de Sierra Morena, apostando por un turismo de Naturaleza respetuoso, sensible y adecuadamente canalizado que permita atraer a visitantes que quieran disfrutar de los feroces picados del marcaje en pareja de esta especie, de los infructuosos lances de caza de los jóvenes o de la belleza del plumaje de los cacareantes dameros, todo ello en tranquilos parajes de alomada o agreste belleza.



Por último, y para evitar malentendidos, diré que todas las cutrescopingfotos están hechas en condiciones de total libertad en mi tiempo libre, y que todos los datos aquí expuestos están publicados tanto en los enlaces de internet a los que redirecciono, como en el libro Biología de la Conservación del Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti), de González L.M. & Margalida A. (eds), MIMARM, Madrid, 2008
..
Saludos!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...