[Las fotografías de paisajes y de fauna que aparecen en este Blog (realizadas mediante la técnica del cutrescoping) y los textos que las acompañan están hechos por mi, a menos que se diga lo contrario.

Puedes utilizar las imágenes y hacer referencia a los textos libremente, pero siempre citando la fuente y al autor. Gracias]


Latido Jondo

Cerradas manchas de monte en las sierras de Andújar... apreturas y riscales en Despeñaperros... soledades boscosas y remotas en Hornachuelos... cantos de colirrojo real en los frescos castañares en la Sierra de Aracena... ríos que serpentean entre hondos barrancos cordobeses... robledales donde termina Andalucía... el morir alomado y llano de la Sierra en el extremo norte de Sevilla... bellotas que se caen de las encinas... callejas de pueblos blancos donde cantan las golondrinas... olor a pasto mojado cuando suena la berrea... cigüeñas negras sobre el murmullo de las aguas... bruscos picados de águilas reales... croar de sapos y ranitas en la noche... chillidos de matanza en las frías mañana de invierno... el paso elástico del lince bajo la valla... manto florido de dehesas en primavera.... agostaero de pastos en verano...

Si yo fuera bicho, Sierra Morena sería mi área de campeo. En este blog pretendo compartir con vosotros algunos de los momentos camperos que vivo tanto en esta zona -a retazos salvaje y honda, a retazos domesticada y suave- de Andalucía como en otros variopintos parajes naturales, a veces alejados de la Sierra pero que también forman parte de mi área de dispersión....o a los cuales llego con carácter divagante o accidental....


Bienvenidos!

11 de septiembre de 2011

Cuando el tamaño SÍ que importa

A pesar de dichos y refranes, con frecuencia reparamos en nuestros paseos campestres con seres que seguramente nos serían inexistentes de no ser por su gran talla. Se trata de especies que destacan gracias a su envergadura, altura, porte o anchura, bien sea en un contexto general o en el ámbito de su género o familia en cuestión.

 Así, gracias a su porte y peso, las avutardas son conocidas incluso por el gran público no pajarero. Si preguntas a amigos o familiares por el ave más “grande” de España, seguramente alguno o muchos de tus interrogados sepan que se trata de la avutarda. Y es que los 16 kg que llegan a pesar los machos de esta especie los convierten en uno de esos pocos animales que han traspasado las barreras del mundo natural para colarse en lo que suele denominarse cultura general.

Machos de avutarda Otis tarda. Campiña de Écija-Osuna (Sevilla)

 Caso muy distinto es el de los odonatos, que siguen siendo ajenos para las masas, a pesar de su hermosura y de su atractiva biología. Entre ellos también hallamos ejemplos de tallas sobresalientes, especies que nos obligan a fijarnos en ellas cuando sobrevuelan nuestra vereda o se mueven junto al cauce por el cual trasegamos. Una de las mayores especies ibéricas, aunque no la mayor, es Anax parthenope. Su envergadura y longitud, así como la “silla de montar” azul de la que hace gala, hacen casi imposible no fijarse en ella.

Anax parthenope, macho. Lagunas de Espera (Cádiz)

Tampoco es fácil abstraerse de la belleza y grandes dimensiones de Iphiclides (podalirius) feisthamelii, que es una de las mariposas diurnas de mayor tamaño que podemos encontrar por el sur de Iberia.

Iphiclides (podalirius) feisthamelii, en pausa durante hilltopping. Sierra Morena cordobesa

 Pariente lejana de la anterior, Marumba quercus luce una librea mucho menos llamativa que la de la chupaleche, si bien sus medidas la hacen estar también entre los lepidópteros más notorios de Europa.
 
Marumba quercus, de noche en La Janda (Cádiz)

 Pero en el mundo a ras de suelo en el que se mueven los invertebrados no voladores, ni siquiera un destacado tamaño les convierte en visibles a los torpes ojos de la mayoría de los humanos. Entre ellos me incluyo, por supuesto, ya que quizá no hubiera posado mis ojos en esta enorme tijereta gigante si no se hubiera encontrado donde estaba: debajo del caparazón de una tortuga boba ya podrida. Una pasada de bicho, de aspecto amenazador… Posteriormente pude identificarla, y aprender que se trata de la especie de dermáptero más grande de la Península.

Tijereta gigante Labidura riparia. Playa de El Asperillo, P. Nat. de Doñana (Huelva)

 Aspecto poco agradable tienen también las típulas, a pesar de que son totalmente inofensivas. Y eso que algunas especies, como éstas de la imagen, combinan su gran envergadura y tamaño con una agresiva librea atigrada. Un bicho muy llamativo, que sin duda gana en las distancias cortas.

Típulas del género Nephrotoma. Sierra Morena cordobesa

 No obstante, incluso ellas tienen depredadores temibles. También a pequeña escala, claro, pero no por ello menos letales. Los mayores asílidos, de apariencia fiera y fortificada, capturan en vuelo a las típulas, a las que la Natura no ha dotado precisamente de un vuelo ágil y raudo. Una vez atenazada la jugosa presa, el infalible matador se la come con parsimonia en ese ras de suelo ya mencionado, en el cual minuto a minuto se suceden innumerables dramas y victorias para los diminutos seres sin vértebras…

Asiliidae devorando un tipuliforme. Sierra Morena cordobesa

 Otro atigrado cazador, éste más famoso y protagonista de muchas entradas de blogs, es la araña cestera o araña tigre. Las hembras, bastante tochas, esperan pacientemente en su tela a que algún distraído insecto caiga en sus redes. Para los naturalistas, en cambio, constituyen animalitos preciosos dignos de fotografiar cada vez que nos las topamos.

Argiope bruennichi, hembra. Sierra Morena, Sevilla

 Igualmente grandes a escala arácnida son las especies de tarántulas que forman parte de la fauna europea. Ésta de la foto ya salió en este blog, y –a pesar de su enorme tamaño- me demostró su lado más tierno y maternal, esperando a sus pequeños rezagados tras cruzar una carretera.

Hogna radiata, hembra con crías. P. Nat. Sierra Norte de Sevilla

Retomando los aposemáticos diseños rayados, ha de repararse en la escolopendra. Otro depredador que causa pánico entre muchos bichillos, y uno de los mayores miriápodos de Europa. Siempre es emocionante encontrársela bajo las piedras, aunque hay que mantener las distancias con ella.

Scolopendra cingulata. Valle del Viar (Badajoz)

 Muy parecido diseño de coloración muestra Vespa crabro, la más grande de nuestras avispas. Sé que la foto que pongo es lamentable, pero aún no he podido pillarlas de forma decente, a pesar de haberlas visto en varios lugares en las últimas temporadas. Es, si no me equivoco, el mayor himenóptero europeo, una especie poco agresiva que suele establecer sus nidos en huecos de árboles. En Sierra Morena suelo verla en zonas boscosas frescas. Para informarse de la biología de esta especie recomiendo esta completa página.


Vespa crabro. Sierra de Aracena (Huelva)

 Cambiando totalmente de tercio, y de tonos de color, me gustaría dar un rinconcito en esta entrada a uno de los mayores saltamontes que tenemos en Iberia. Se trata de Acanthacris ruficornis, un ortóptero de distribución africana que cuenta con algunas citas en las provincias de Sevilla y Cádiz (unas pocas apuntan a su probable reproducción a este lado del Estrecho). Incluso algunos de los que disfrutábamos del espectáculo de la migración de aves, decidimos apartar la vista del cielo para hacerla recaer en estos grandes y patilargos bichejos, que sin duda lo merecen.

Acanthacris ruficornis ssp. citrina. Estrecho de Gibraltar (Cádiz)

 Y como no todo van a ser animales, se cuela en esta relación de “seres gigantes” un vegetal. Se trata de una planta que me llamó la atención por tu talla, su porte enhiesto y también por su llamativa floración. Sus hojas me resultaron familiares, y ya en casa adiviné por qué: han quedado inmortalizadas en multitud de edificios históricos, tanto de la Grecia clásica y de la civilización romana, como del Renacimiento. Es el acanto, cuyas hojas aparecen en los capiteles de las columnas del orden corintio; es una especie de dudosa distribución original que parece no ser autóctona de la Península, sino del Mediterráneo oriental. Aún así, es posible encontrarla asilvestrada en algunos lugares de España.


Acanthus mollis. Sierra de Hornachuelos (Córdoba)

 Despido esta entrada con un curioso personaje. Un día dando un paseo por una dehesa de Sierra Morena me fijé en unos coleópteros de tamaño muy grande, que se movían en las aguas de una charca temporal. Tras examinarlos y fotografiarlos, averigüé que eran Hydrophilus pistaceus, uno de los mayores escarabajos acuáticos de nuestra geografía. Un animal que me demostró tener una fuerza extraordinaria, y en el que con total seguridad no me hubiera fijado a no ser por sus dimensiones.


Hydrophilus pistaceus. P. Nat. Sierra Norte de Sevilla

Así que ya veis, el tamaño sí que importa….al menos en determinadas ocasiones! Un saludo

3 comentarios:

  1. Hola Rafa. Magnífica colección de imágenes has recopilado en esta estupenda entrada. Muy buen trabajo, amigo y gracias por tu comentario. Un saludo desde Doña Mencía.

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  2. Hola Rafa,
    Peazo bishos que has juntao...
    ¿Y no los puedes subir con más píxels? Me he quedao con las ganas de verle las ideas y las escamas a la "Macumba" esa, tan exótica.

    Buenos tiros
    Saludos

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