[Las fotografías de paisajes y de fauna que aparecen en este Blog (realizadas mediante la técnica del cutrescoping) y los textos que las acompañan están hechos por mi, a menos que se diga lo contrario.

Puedes utilizar las imágenes y hacer referencia a los textos libremente, pero siempre citando la fuente y al autor. Gracias]


Latido Jondo

Cerradas manchas de monte en las sierras de Andújar... apreturas y riscales en Despeñaperros... soledades boscosas y remotas en Hornachuelos... cantos de colirrojo real en los frescos castañares en la Sierra de Aracena... ríos que serpentean entre hondos barrancos cordobeses... robledales donde termina Andalucía... el morir alomado y llano de la Sierra en el extremo norte de Sevilla... bellotas que se caen de las encinas... callejas de pueblos blancos donde cantan las golondrinas... olor a pasto mojado cuando suena la berrea... cigüeñas negras sobre el murmullo de las aguas... bruscos picados de águilas reales... croar de sapos y ranitas en la noche... chillidos de matanza en las frías mañana de invierno... el paso elástico del lince bajo la valla... manto florido de dehesas en primavera.... agostaero de pastos en verano...

Si yo fuera bicho, Sierra Morena sería mi área de campeo. En este blog pretendo compartir con vosotros algunos de los momentos camperos que vivo tanto en esta zona -a retazos salvaje y honda, a retazos domesticada y suave- de Andalucía como en otros variopintos parajes naturales, a veces alejados de la Sierra pero que también forman parte de mi área de dispersión....o a los cuales llego con carácter divagante o accidental....


Bienvenidos!

8 de febrero de 2010

Sierra Morena sevillana: moros, búhos y águilas

Una de las área de Andalucía menos conocida en los ámbitos bicheros es la porción de Sierra Morena que queda dentro de los límites de la provincia de Sevilla. Es decir, la comarca que responde al nombre oficial, poco representativo y desvirtuado de Sierra Norte. Alguien que desconozca la zona puede hacerse sus cábalas y plantearse una fácil y habitual ecuación: zona de alomada media montaña + un millón de habitantes a un paso + responde al poco evocador nombre de “Sierra Norte de Sevilla” = área machacada a la sombra de la ciudad/nada del otro mundo/poco que ofrecer…
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Nada más lejos de la realidad. En la provincia de Sevilla, Sierra Morena regala al observador paisajes muy variados, desde profundos barrancos con lomas de matorral al pie de la Vega hasta gargantas rocosas, pasando por pastizales pseudoestepáricos, retazos de melojar, ríos bien conservados o extensas dehesas, por los cuales aparecen salpicados aquí y allá unos cuantos pueblos blancos. Su fauna no le queda a la zaga: más de una decena de parejas de águila imperial ibérica conviven con el pico menor o el vencejo real, los lobos aún campean con su cansino trote por las áreas más remotas, la ortega sobrevuela sus pastizales bajo la mirada del aguilucho pálido en invierno, vencejos cafres y moros parasitan nidos de golondrinas y aviones, avocetas y águilas pescadoras recalan en sus embalses y los numerosos conejos son presa básica de las 40 parejas (!!) de águila real que crían en estas tierras.
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La Sierra Morena sevillana tiene muchísimo que ofrecer al naturalista. Sin ir más lejos ayer domingo, día 7 de febrero, estuve paisajeando y pajareando por allí con mi padre, al que llevé a conocer algunos de los parajes más sobresalientes de dicha comarca. Recorrimos el Cerro del Hierro y sus curiosas formaciones pétreas, las riberas del Huéznar y Benalija, los llanos y encinares de Guadalcanal y el pie oriental de la Sierra. El día estuvo gris y feote, y los pájaros tardaron en hacer acto de aparición pero al final se portaron… y bastante bien!
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Por su canto localicé a unas águilas reales Aquila chrysaetos posadas en un lejano almendro. Pensé que era una pareja que vive por la zona pero me sorprendí al comprobar que no había dos, sino tres águilas juntas; una hembra casi adulta andaba por el suelo, entre las hierbas, mientras dos machos (uno con plumaje de inmaduro y otro que no pude datar) la observaban y le cantaban desde las ramas con considerable escándalo. Las estuve viendo un buen rato en esa actitud, hasta que luego echaron a volar juntas y piando… No sé cómo interpretar este comportamiento; puede que uno de los machos estuviera tratando de desplazar al otro, o bien quizá sólo se trataba de un ejemplar no reproductor que pasó a curiosear, pero la verdad es que la falta de agresividad entre los dueños del territorio y este presunto intruso me da que pensar… ..
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Otro águila real (la cuarta) cicleaba muy lejos, mientras numerosos chorlitos dorados Pluvialis apricaria y avefrías compartían suelos con calandrias Melanocorypha calandra y alondras. A cierta distancia, posada en una encina, una joven águila imperial Aquila adalberti con plumaje de pajizo devoraba una presa que parecía un conejo, acompañada por una urraca le daba el coñazo e incluso le saltaba sobre el lomo. Gajes de depredadores! .. ..
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Las perdices rojas y los conejos abundan en algunos enclaves de Sierra Morena de Sevilla, soportando la predación de carnívoros peludos y alados y alimentando frecuentemente con sus inertes cadáveres a buitres negros Aegypius monachus y leonados como los que nos sobrevolaban ayer. En la cercana chopera los picos picapinos Dendrocopos major se entregaban de lleno a cortejos y persecuciones amorosas, acompañados por el canto de los machos de tarabilla común y por el insistente relincho del pito real, mientras zorzales comunes y acentores reclamaban para recordarnos que aún estamos en época invernal. Posadas en unas piedras, ahora bastante cerca, teníamos dos águilas reales –una hembra subadulta y un pequeño macho de plumaje inmaduro- que podrían ser de las mismas que vimos inicialmente, y que volaron para unirse a una térmica con buitres y ratoneros. .. ..
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Entre lavanderas cascadeñas, alcaudones reales, roqueros solitarios, golondrinas comunes, cuervos, verderones y demás se fue extendiendo el día. Ya avanzada la tarde disfrutamos de un águila pescadora Pandion haliaetus comiendo un pez en un hinco que aflora sobre las aguas del embalse, en vecindad con numerosos azulones, cormoranes y fochas. No lejos, un nutrido grupo de gorriones morunos Passer hispaniolensis compartía espacio y posaderos con sus congéneres los gorriones comunes.
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.. El atardecer fue inolvidable. Un búho real Bubo bubo comenzó a cantar y se exhibió sobre una repisa rocosa primero y sobre un árbol seco después, recibiendo de lleno los últimos rayos del Sol. Mientras mi viejo alucinaba viendo en el tele los ojos naranja del pajarraco, yo detecté mi primera golondrina dáurica Hirundo daurica del año. Y de postre, ya pardeando el día, llegaron 2 vencejos moros Apus affinis a rondar su habitual enclave de cría. Volaron muy cerca de nuestra posición, con ese típico movimiento de alas nervioso y mostrándonos con todo detalle el obispillo blanco.

.. Nos marchamos mientras el sonar del búho aún retumbaba en el hondo barranco. Una vez más, Sierra Morena fue generosa y nos regaló escenas increíbles.

.. Aquí tenéis una foto y un vídeo del búho, penosos ambos pero ilustrativo (el sonido del vídeo no es original).

video

5 comentarios:

  1. Qué día tan bien aprovechado! Te ha quedado muy bien hecho el play back del búho, jejejeje

    Un saludo.

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  2. ¡Caramba Rafa! He estado dos veces en Sevilla. Y, como bien dices en tu entrada, jamás en mi vida hubiera imaginado que toda esa explosión de vida tuviera lugar a un tiro de piedra de una ciudad de un millón de habitantes. La próxima vez que vuelva allí tendré que reservar un par de días para bichear por esa zona.

    Muy chula la entrada del blog. Muy chula.

    Un abrazo.

    Nacho.

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  3. Tremendo posadero que gasta el duque...

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  4. El Sonar del Búho es el nombre de nu programa radial de periodismo científico y cultural que hizo historia en la ciudad de Barranquilla, Colombia

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